La manipulación de tejidos blandos es una técnica universal de fácil aplicación y disponibilidad que tiene finalidad terapéutica, higiénica o deportiva. El masaje es indispensable en la fisioterapia ya sea para preparar o finalizar una terapia, eliminar o atenuar el dolor y por ende, mejorar la calidad de vida del paciente. Además de sus grandiosos beneficios, el masaje permite que el paciente establezca un clima de confianza hacia su fisioterapeuta, ayudando a realizar un tratamiento eficiente en un ambiente relajado. Existen muchos tipos de masajes que utilizan diversas maniobras, cada una posee características que las distinguen en cuanto a su técnica, indicaciones, contraindicaciones y efectos fisiológicos. A continuación, en este artículo conocerás algunos tipos de masajes y aprenderás a diferenciarlos.

¿Qué es el masaje terapéutico?

Consiste en una serie de movimientos ejecutados por las manos del terapeuta sobre la superficie corporal del paciente. En otras palabras, es la manipulación de tejidos blandos que tiene como finalidad principal aliviar molestias en distintas partes del cuerpo, provocadas por diversos factores como traumatismos, malas posturas, estrés, entre otros. 

Efectos fisiológicos del masaje terapéutico

El masaje es una herramienta poderosa para el beneficio del complejo psicofisiológico del paciente. He aquí los efectos positivos generales de la aplicación de masajes:

  • Acción mecánica sobre los tejidos
  • Calentar, estimular y desarrollar la musculatura
  • Estimular o calmar el sistema nervioso (efecto antálgico)
  • Distender y relajar los músculos
  • Mejorar adherencias, flexibilizar los tejidos
  • Mejorar la circulación, eliminar los exudados orgánicos
  • Tiene acción refleja sobre el sistema nervioso
  • Mejora el bienestar psicológico

Indicaciones del masaje terapéutico

El masaje y sus variaciones, es probablemente una de las herramientas terapéuticas más poderosas que ha existido, es universal y efectivo para disminuir o eliminar diversas afecciones del cuerpo humano. El masaje puede actuar sobre las:

  • Enfermedades del aparato locomotor
  • Enfermedades reumáticas (excepto las fases agudas)
  • Enfermedades neurológicas: periféricas (parálisis, trastornos tróficos, espasticidad) y centrales (estrés, insomnio, alteraciones psíquicas, agotamiento)

Contraindicaciones del masaje terapéutico

A pesar de que es una maravillosa técnica, es importante conocer cuándo no se pueden aplicar en el paciente, para no perjudicar o empeorar la salud del paciente en casos de:

  • Enfermedad aguda
  • Inflamación aguda
  • Período agudo de traumatismos, esguinces, contusiones, derrames articulares
  • Inicios de flebitis y fragilidad vascular
  • Heridas abiertas
  • Infecciones de piel